Son ellos que me hablan a mi
Dibujos de un encierro
2020

Empecé este diario el segundo día de confinamiento, cuando decidir ir a casa de mi madre a pasar con ellos este momento, a hacernos compañía mutua. Cuando salí de casa pensé, es como si te dijeran: qué te llevarías al fin del mundo, qué necesitas para pasar los últimos días de tu vida. Unas mallas, un chándal hip hopero, 3 camisetas, 2 jerseys, algo de ropa interior, neceser, libros, muchos blocks, muchas libretas, bolis a mogollón y mi Potato Vader.

Me lo regaló Mr Sothebys hace unos años y dió en el clavo! Vader me acompaña en todas las mesitas de noche que he tenido desde entonces. Y es que me protege, me entiende y siempre, siempre, me alegra cuando me mira con esa cara de estoy haciendo algo muy serio pero no me acuerdo qué, mejor… jugamos a lago?

Qué gran decisión! Él me hace este encierro más llevadero, y es que sí, me habla: todo irá de puta madre porque nada es tan importante! le oigo decir.

Desde el primer día me propuso un juego, busquemos objetos y muñequitos por la casa a ver qué nos dicen, dijo.